2191 días

Publicado: enero 26, 2012 en Jgmv
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No soy partidario de gritar en las redes sociales mis sentimientos hacia otra persona. Pienso lo siguiente: “dime lo que gritas en Facebook y te diré de qué careces”. ¿Por qué opino esto? No sé, se me hace algo de hipocresía el decir “oh, mi vida, cuánto te amo, cuanto cada granito de mi reloj de arena para poder tenerte cerca de nuevo”, cuando en realidad esas personas se andan agarrando de los chongos y gritándose hasta de qué se van a morir. No sé, como que fingir algo que no es del todo cierto. Además de que creo que es similar al síndrome de la suegra metiche. ¿Por qué se mete en lo que no se debe? Porque hay una persona que se acerca a contarle lo que en teoría se debe resolver entre dos personas y nada más. ¿Qué gano posteando que odio a tal persona? Pues que mis amigos o conocidos tengan esa misma perspectiva sobre esa persona y cuando se da la reconciliación ¡sopas!, ya ha dejado de caer bien.

Entonces, explicado esto, procedo a hacer algo que no acostumbro.

Soy fanático de hacer listas. Me gusta tener algunas cosas muy ordenadas. Y sobretodo hay cosas que no olvido, como las fechas. Y mucho menos una como esta.

Hablar de eventos que marcan significativamente tu vida y se cuelan constantemente en tus recuerdos, por lo agradable que son, es resumirse a algunas pequeñas imágenes que acomodamos en nuestro cerebro. Una primera palabra, una mirada, un beso, un te quiero, un te amo, un ¿quieres estar conmigo?

Darte cuenta de que esa persona ha estado en partes importantes de tu vida y se ha vuelto cómplice de muchos de tus secretos es digno de enmarcar para siempre en la memoria, sin importar lo triste o nublado que haya sido ese viaje.

Caigo en la cuenta  y me fijo que si pudiera agradecer el tiempo, no habría moneda, regalo, situación híper-melosa o grito descomunal que lo pague.

Entonces, ¿cómo lo agradezco?

Por la misma historia, la otra persona no busca que se le agradezca. Porque no hay recompensa alguna, y sí más momentos en los que tengas que desahogarte, en los que el estrés sea tal que con una palabra mágicamente te olvides que el reloj sigue su curso.

Creo que diciendo “muchas gracias por estos 6 años que haz pasado conmigo” me quedo muy limitado con lo que realmente siento, no hay post en Facebook que pueda describir lo que significa que estés a mi lado.

Gracias por estos 2191 días.

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Lo que el cine me dejó en el 2011

Publicado: enero 24, 2012 en Cine, Critiquero
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Tal vez dirás que es un poco tarde para comenzar a teclear esto, tomando en cuenta que ya haz tachado más de la mitad de los días que aperecen en el calendario durante el mes de Enero. Pero, oh persona de poca memoria, ¿no te haz dado cuenta que los premios a las producciones cinematográficas, apenas están comenzando? No me podía quedar atrás y es por eso, que después de deliberar por más de…mmm…no sé, de como se me vaya ocurriendo, premiaré  a las películas que me llevaron a la sala de cine durante el año al que le dijimos adiós recientemente.

Debo aclarar que mi universo cinematográfico del 2011 cuenta con 51 películas que fueron elegidas por diversas razones, entre ellas “se me antojaron unos nachos”, hasta la ya conocida “no hay nada bueno en la televisión”, y en ocasiones por “chin, creo que ya me vi todas las películas buenas”. Así que ponte a leer mi subjetiva premiación que no tiene nada que ver con las categorías que acostumbras a llenar en tu quiniela previa al buen Oscar, que en muchas ocasiones premian favoritismos, caras bonitas o nerdeces, así que comience la función:

-Empezamos con…mejor soundtrack? Uff, a pesar de que escuché algunas cosas que me enchinaron la piel (como los últimos 5 minutos de Super 8), creo que definitivamente algo de lo que más he escuchado en mi querido celular es ni más ni menos que…Río!!! La película no sería lo mismo sin su música.

-Me dejó más alucinado con su 3d: No sabía si decidirme por Kung Fu Panda 2 o Las aventuras de Tin Tin, pero creo que la que recomendé más veces ver en este formato fue…Kung Fu Panda 2!!! Ojo, califico 3d, no mejor animación, que esa pronto vendrá (que bueno que ya la recordé, jejeje…de una vez…amm…Las aventuras de Tin Tin, of course, no dudo que se lleve su Oscar).

-Ah canijo, ¿a cuántos famosos metieron?: Creo que hay mucha diferencia entre contratar al por mayor y contratar bien, por eso, creo que mi ganadora en este caso sería…Loco y estúpido amor!!! Bien dirigidos, buena historia, algunas risas, en fin, una película que sí recomendaría.

-Aún hay más por cortar (precuela o secuela): Acá creo que es justo que mencione quiénes son mis candidatos: X-men Primera generación, Kung Fu Panda 2, El planeta de los simios R-evolución y Misión imposible: protocolo fantasma. Como podrás leer, son géneros muy diferentes (y sólo una de ellas falta en mi colección), así que la elegida es…El planeta de los simios R-evolución!!! Hay que ser sinceros, no le tenía mucha fe, pero ah, qué buena es!

-Mejor guión: a veces nos olvidamos de las películas previas a los Oscar, creemos que han sido de años anteriores, en algunos casos así es aquí en Yucatán, pero no siempre, así que mejor anuncio mis nominadas: El cisne negro, El discurso del Rey, Kung Fu Panda 2 y Medianoche en París.  Me gustaría decir que es un empate de esta película con Medianoche en París, pero me quedo con El cisne negro.

Mejor película de súper héroes: X-men Primera generación, como dije en otro post, ya espero la siguiente parte.

Para no alargarla de más, vámonos por la categoría fuerte:

-Mi película favorita del año pasado (ok, ahora que lo leo, ya no suena tan fuerte, pero para mí, sí!!!): mis nominadas son: El cisne negro, El discurso del rey, Kung Fu Panda 2, Super 8, Medianoche en París, El Planeta de los simios R-evolución, Misión imposible: protocolo fantasma y Las aventuras de Tin Tin. Y la ganadora es…creo que…ahhh…es difícil…bueno, ya sé, la que más veces he visto y que quisiera volver a poner en el bluray (o conseguirla inmediatamente) es…El Planeta de los Simios R-evolución. El mejor diálogo del año pasado, es ese pequeño gran “No”, ¿a poco no?

Mención honorífica a Anne Hathaway en Amor y otras adicciones…mejor no te lo cuento, vela. Y si ya la viste, recuérdala.

Pero no todo fue bueno, y cual Razzie, creo que es bueno mencionar lo que tal vez en algunos casos fueron decepciones y en otros…pues algo que no era digno de ver en el cine.

-Peores efectos: desde sus imágenes difundidas en Internet, ya me latía que algo iba mal: Linterna Verde. Y es que daba para mucho, mucho!

-Con una es más que suficiente: Los pitufos. Obviamente dejó lana y harán continuación. Creo que desaprovecharon a sus actores y sus chistes fueron malitos, claro a menos que tengas cinco años.

-Ya por favor, aquí párenle: Piratas del Caribe: navegando en aguas misteriosas. ¿Era necesario hacer una película más de Jack Sparrow? Disney dice que sí, porque le sigue dejando dinero, pero a mí me sorprende que Johnny siga actuando en esta franquicia que ha dejado mucho que desear. Necesita refrescarse si quiere durar dos películas más de forma digna.

-Más dinero desperdiciado en una película: Transformers: El lado oscuro de la luna. Si vas a ver un blockbuster llamado “Transformers”, lo que más esperas ver es a robots peleando, ¿no? creo que hay más de la mitad de la película que perfectamente puede ser cortada y al final quedaría algo decente. Sin Shia, pues.

-Peor película. Aquí consideraba nominar a las que me decepcionaron también, pero creo que sería un desperdicio decirlo y de una vez dedicarle este espacio a “Damas en guerra”. ¿En verdad la consideran una comedia?, creo que si tiene un sólo buen chiste en toda la película, es demasiado decir. Y todavía así, la nominan para buenos premios. Ni porque me pagaran mi entrada la volvía a ver en el cine, pero lamentablemente pagué por ella. Muy de cerca se quedó El amor llama dos veces. ¿En serio, Tom Hanks? ¿En serio, Julia Roberts?

Decepciones: Más allá de la vida, Los agentes del destino, ¿Qué pasó ayer? Parte 2 y El precio del mañana. O sea, de ellas me esperaba algo más de lo que en realidad me dieron en pantalla.

Y por si les quedaba la duda, acá les dejo la lista de las películas que vi:

  1. Más allá de la vida
  2. El cisne negro
  3. 127 horas
  4. El discurso del rey
  5. Sucker Punch
  6. Los ojos de Julia
  7. El turista
  8. Temple de acero
  9. La otra familia
  10. Invasión del mundo
  11. Una esposa de mentira
  12. Amigos con derechos
  13. Amor y otras adicciones
  14. Rio
  15.  Los agentes del destino
  16. Agua para elefantes
  17. Winnie The Pooh
  18. Rango
  19. El defensor
  20. Damas en guerra
  21. Piratas del caribe: navegando aguas misteriosas
  22. Thor
  23. ¿Qué pasó ayer? Parte 2
  24. Kung Fu Panda 2
  25. Transformes: El lado oscuro de la luna
  26. Capitán América
  27. X-men Primera generación
  28. Los pitufos
  29. El amor llama dos veces
  30. Quiero matar a mi jefe
  31. Los pingüinos de papá
  32. Harry Potter 7 Parte 2
  33. El rey león 3d
  34. Loco y estúpido amor
  35. Super 8
  36. Linterna Verde
  37. Medianoche en París
  38. Si fueras yo
  39. El planeta de los simios R-evolución
  40. Gigantes de acero
  41. El juego de la fortuna
  42. Los tres mosqueteros
  43. Jack y Jill
  44. Contagio
  45. El precio del mañana
  46. Los muppets
  47. Gato con botas
  48. Operación regalo
  49. Misión Imposible: Protocolo Fantasma
  50. Las aventuras de Tin Tin
  51. Sherlock Holmes: Juego de sombras

 

 

Año con año, se da un duelo clásico, del tipo Coca vs Pepsi, Real Madrid vs Barcelona o Nachas vs Boobies, entre otros (prefiero Pepsi, Real Madrid y…ammm…no sé).

Muy cerca de las fiestas navideñas, te haz querido autoregalar un juego de fucho, porque te haz portado muy bien todo el año…¿verdad?…si no es así, deja de leer en este momento…ok, no…de todas formas Santa no nos vigila a todo momento, así que tienes chance.

Entonces iba en esos duelos clásicos entre FIFA y PES (antes Winning Eleven). He tenido chance de jugar los dos juegos y en las próximas líneas les daré mis impresiones con base en lo poco que he jugado. Aclaro desde un principio (y espero que eso no afecte mi juicio), soy más fan de PES que de FIFA…nooo, no cambies de página todavía, te prometo ser parcial.

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¿Porqué Márquez es el único con su playera de la selección?

Cuando juegas cada uno de estos títulos, ya sabes a lo que te enfrentarás: en  FIFA, casi todas las ligas que te puedas imaginar, pero seamos sinceros, ¿a quién en este lado del charco le interesará jugar con algún equipo de la J-league? (entiéndalo de una vez por todas, Oliver y Benji no están en las alineaciones). Y todo esto gracias a que FIFA, domina con respecto a las licencias. Pobremente, el PES, cuenta con las migajas de lo poco que se ha podido cargar, como las licencias de la Champions o la Copa Santandar Libertadores (cuando lleguen a la poderosísima Concachampions, me avisan…sarcasmo por si no lo han notado). Gracias a éstas dos licencias, PES ha podido sumar algunos equipos que no aparecen en la liga española, francesa, alemana, holandesa o inglesa (la mejor de todas, pese a quien le pese) y en esta ocasión, por fin, ya está el súper América.

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Gracias a que PES cuenta con menos licencias, tiene un mejor editor y te puedes pasar horas en esto, claro, eso si quieres actualizar las alineaciones de tus equipos favoritos. Creo que se apresuran tanto en lanzar este juego, que si se esperaran un poquito más, nos evitaríamos esto. En FIFA te puedes evitar esto e inmediatamente ponerte a jugar.

¿Cómo dices que se juega?

Y como la parte importante de todo esto es el juego, vayamos a eso. PES siempre ha querido apuntar a la simulación, algo que FIFA ha querido marcar en sus recientes juegos también. La verdad, si quieres simulación, mejor toma tu balón y ve a cascarear al parque, pero como muy pocos tendremos la oportunidad de pisar un Santiago Bernabeu para un clásico, a desquitarlo entonces con los controles. Aquí es donde FIFA es más exquisito. En PES nos han vendido un sistema más táctico, cosa que antes en FIFA era agarrar el balón desde tu portería y llegar a la contraria y meter gol, así no más, algo que ha cambiado favorablemente. En PES, tu jugador extrañamente se detiene en plena carrera, ocasionando molestia tras molestia. Pero en FIFA, el balón va a donde tu quieres que vaya. Fintas y celebraciones, engalanan año con año al FIFA y no lo han dejado de hacer. El movimiento de los jugadores, se ve más real en el juego que no es PES (para que no se fastidien de leer a cada rato FIFA…ouch).

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Kaká, aún no termino, todavía no vayas por tu copia de FIFA

¿Y los modos de juego?

Los modos de juego en cada uno, la verdad no he podido analizarlos a fondo. En el PES, me fui inmediatamente a hacer campeón al América en la Libertadores (con todo e himno antes de los partidos). El entrenamiento es una parte donde igual podrías pasártela horas y horas, buscando el trofeo de oro en cada uno de los retos que te pongan y al ir acumulando puntos en cualquier modalidad, luego puedes abrir algunos premios como música, fondos, jugadores, etc. El modo carrera, individual o en equipo, ha sufrido cambios de nombres y yap. Lo mismo de todos los años. Y acá es donde más he disfrutado de la experiencia del FIFA. Te aparecen mensajes donde te dicen que “x” jugador opina que podría ayudarte en el próximo partido, que Cristiano quiere cambiar de equipo porque extraña su tierra, los rumores de la prensa sobre tus jugadores, tu opinión sobre los próximos partidos, el último día de fichajes, etc., etc., etc. Todo con tal de vivir algo más real.

Gráficos

Recuerdo que una vez jugaba en Sanborns un FIFA (ya ni recuerdo cuál era) y un señor se acercó diciendo que se veía más real.Hasta el momento ninguno de los dos juegos lo ha conseguido, pero hay que admitir que uno se ve más bonito que el otro.

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La verdad que para mí lucen mejor los diseños de PES que los de FIFA

¿Y dices que te envidian por guapo?

Sinceramente creo que FIFA dio un paso atrás con sus gráficos, los diseños de los jugadores lucen un poco más caricaturizados, cosa que en PES han logrado mejorar, tal vez por el soberbio uso de las sombras que aplican en las caras de los jugadores, pero eso hace que luzcan wow. A la hora del mero mero juego, de lejitos FIFA se ve más bonito, al PES le hace falta pulir los elementos en el campo y esas horribles barras sobre los jugadores. Eso sí, las gradas se ven menos pixeleadas en PES que en FIFA.

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¿A poco no se ven más guapos los canijos en PES?

Por ahí dicen que el verdadero juego se da en línea donde se marca más que FIFA patea traseros. Confieso que no lo sé, hace algunos meses que perdí mi puerto ethernet.

Debo admitir que por más que he pasado horas jugando PES, esta vez si que goleó FIFA, pero ya por favor, que quiten al perro, que sus comentarios en verdad lucen más gastados que la billetera del Boca Juniors. Para tener un juego más completo, en verdad que si se unieran PES y FIFA, lograrían el juego definitivo, lo que le hace falta a FIFA, PES lo tiene, pero no estaría mal que PES copiara muchas cosas de FIFA. Podría pasármela platicándoles durante horas del modo Carrera de FIFA, pero vayan ustedes a probarlo y se darán cuenta de lo que digo. Felices navidades y que tengan muy buenas retas en FIFA.

Minientrada  —  Publicado: diciembre 22, 2011 en Critiquero, Deportes, videojuegos
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Entre noticias de traspasos de equipos de primera división a otros estados, adquisiciones de jóvenes japoneses y las ya famosas reestructuraciones, a uno se le puede olvidar que la liguilla está a punto de comenzar. La fecha FIFA (por más risible) acabó con sepultar la efervescencia típica de la parte final del torneo mexicano.

Y para que en los principales  programas deportivos, periódicos y páginas especializadas en el tema futbolístico el tema principal sea “¿A quién adquirirá el América?, entonces vemos una liguilla a menos. El nuevo formato en donde se suprimen los grupos tenía como objetivo hacer un torneo más “justo” en donde clasificaran únicamente los equipos que hayan quedado entre los ocho primeros, pero vamos, ¿a poco no consideras que se jugaron partidos muy mediocres?

Como que ya va llegando el momento de decirle a Pumas que no siempre podrá hacer todo con sus jóvenes, que en Toluca ya hace falta hacer muchos cambios (Graniolatti no es la única solución…¿dónde anduvieron Sinha y Talavera durante las 17 fechas? de pena ajena), Monterrey pensando más en el mundialito de clubes (ya pueden descansar, no les tocará pronto el Barcelona),  Puebla, Atlante, Estudiantes y Atlas, dando más tristeza y preparándose cada vez más para visitar la desordenada Liga de Ascenso (aunque ya hay que hacerle un sitio a Atlas o Estudiantes, patéticos semestre tras semestre, equipos así no deberían existir). Tijuana, intentando no pasar las angustias típicas de un equipo recién ascendido…y hasta ahora…me atrevo a pronosticar que para Noviembre del otro año, seguirán en primera división. Y no, no estoy evitando hablar del América.

América. 95 años empañados de pena. Ni las moscas se paran en el estadio. Con la tercer nómina más cara de México, demostrando (como cada año) que no necesariamente por gastar en jugadores se aseguran los trofeos. Reinoso si decía amar tanto a su equipo debió haber renunciado desde la fecha 3, llevándose a medio equipo con él, poniendo a jugar a la sub 20 que tanto presumen.

¿Y en la mal llamada “Fiesta Grande”? Me pareció lamentable la declaración de Reynoso sobre ser llamados favoritos porque acabaron en primer lugar…solo hay 4 puntos de diferencia entre Chivas y Querétaro. 30 puntos el líder general. ¿Eso significa que fue un torneo muy nivelado? Podría ser. Aventarse a  afirmar que tal equipo será el mero mero es demasiado. No hay un claro favorito. De la misma forma pueden ganar 2-1 o recibir 4 en contra.

La auténtica sorpresa para mí, fueron los Gallos Blancos del Querétaro que como cada año, tienen un equipo parchado, formado con lo que Chivas no quiere, pero con mucha dinámica y un Carlos Bueno en excelente forma. Desearía que gane Querétaro para callar a Reynoso y de paso que los “expertos” se den cuenta que no por jugar con la cantera se aseguran títulos. Si Chivas lo hace es porque Vergara no quiere comprar. De la misma forma dan la sorpresa con 10 nuevos muchachos estrenándose en alguna de las 17 jornadas y para el próximo torneo 8 desaparecen.

Monarcas y Cruz Azul, un partido de morbo más por lo que sucedió el torneo pasado con los pleitos que por lo futbolístico. De plano, no veo a Cruz Azul peleando por el segundo lugar ni mucho menos a Monarcas compitiendo como un grande.

Una verdadera lástima que Jaguares y Santos se enfrenten, porque ambos equipos hicieron bien las cosas…en ocasiones…pero con muy buenos jugadores y con un fútbol que llama la atención. Creo que este es el duelo más parejo de toda la liguilla.

Y Tigres y Pachuca…equipos que hoy te pueden sorprender y mañana aburrir o recibir una goleada. El sello Tuca de encerrarse hace que en 75 minutos de un partido veas algo soporífero desaprovechando los jugadores tan dinámicos con los que cuenta. Ok, es su estrategia, pero no deja de ser aburrida. Si quisiera aburrirme viendo fútbol, mejor pongo la liga italiana o 3/4 partes de la liga española.

Pero bueno, mientras sea tan pobre la calidad futbolística en la liga mexicana, seguiremos hablando sobre Estudiantes a punto de llegar a Acapulco, Puebla fichando a japoneses de 19 años y del América intentando llevarse a medio Atlante a jugar al Azteca. Tan buena está la liguilla que nos gastamos platicando sobre los equipos eliminados.

 

Pastel de galletas

Publicado: septiembre 27, 2011 en Jgmv

Nada más abrir el refrigerador y ya observé que colándose entre refrescos, frutas y restos de comida, aparece un pequeño pedazo de pastel de galletas. Llega el momento en que parezco aborrecerlo. Cada semana hay una rebanada en el refri, y no es que sea el mismo sino que lo piden mucho.

Me pongo a pensar en el día que abra el refri y ya no quede ni el pedazo más pequeño. Cuando por temporadas largas, la única forma de adquirir pastel de galletas, sea comprándolo. Y no se haga desde mi casa.

Me dirán “¡qué tonto eres!”. Y vaya que lo he pensado. Mucha gente que ha pisado mi casa, ha coincidido en que las habilidades culinarias de mi querida mamá no se ponen en duda. Llega el punto en que hasta envidia le da a algunos. En ocasiones, llegan mis amigos no a visitarme, sino a preguntarle a mi querida jefecita cómo hacer ciertos guisos.

Hace algunos años, después de la pérdida de mi abuelita, probé un chocolomo, que aunque estaba muy bueno, no era como el que mi abuelita preparaba con tanta dedicación que hacía que todos corriéramos a comerlo. Lo que me provocó en ese momento fue llanto. Pensar que no iba a probar de nuevo esa deliciosa comida. Pensar que no iba a contar de nuevo con su presencia.

Cuando eres pequeño tus primeros super héroes son mamá y papá. Super papá llega después de salvar el mundo para ayudarte a resolver tus maléficos problemas matemáticos. Super mamá está mentalizada a que domingo a las 11:59 pm recuerdes que al día siguiente tendrás que llevar una planilla de la primavera o de Benito Juárez y a salvarte de un “no trabaja en casa” quién sabe como. Y lo lograban.

Parecía que no valorabas lo que en ese momento hacían por ti, pero nada más lejos de lo real. Creces y solo buscas formas de retribuirlo, aunque sea empezando por una pequeña e íntima cena. Sabes que es muy poco tomando en cuenta las noches que han pasado desvelados por la fiebre que tuviste, o lo corto que se han quedado a raíz de tus medicinas o que por comprarte aquél juguete con el que tanto te entercaste sacrificaron una velada en pareja.

Sueñas miles de formas de devolverles lo que han hecho por ti, intentando materializar ese cariño. Obvio que es un imposible. Porque mientras tu luchas por ponerles una casa nueva, o una televisión, estás trabajando tiempo extra por obtenerlo, sin darte cuenta que lo que en verdad importa es que ese tiempo se los dediques a ellos, porque el que estés aquí es lo que quieren más que nada en el mundo.

Pides que los momentos sean eternos, algo tan imposible como pedirle a la estrella fugaz que se detenga para admirarla muchas horas más. Los momentos que hayas dejado pasar, jamás regresarán y luego el lamento será lo único que nos quede.

A veces pienso que me gustaría compartir a mis papás con todos, porque todos deberían disfrutar de una familia. Es de las pocas cosas en las que prefiero ser egoísta, dándome cuenta de lo afortunado que he sido.

También creo que jamás llegaré a ser la mitad de lo que ellos son. Pero he tenido un buen ejemplo en casa y me gustaría en un futuro poder emular al menos una pequeña parte.

El día que ya no encuentre más pastel de galleta en el refrigerador, en verdad será un día desafortunado.

Siguiente (Parte II)

Publicado: septiembre 9, 2011 en Jgmv
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Repasas esos momentos previos a cuando obtuviste aquellos trabajos de los que ya comentaste y te das cuenta que te mal acostumbraron a que llegabas con el sí en la bolsa y sólo te decían “tal día comienzas”. Pero no todo es así y ahora enfrentas lo que para ti es tu primer gran prueba: una clase muestra.

El día anterior te preguntabas qué enseñar, tomando en cuenta que sólo tendrás 10 minutos y ya. ¿Física cuántica? ¿o Falta de sentido común? Y bingo, das con el tema. Te presentas ante los sínodos y lo primero que te dicen es que puedes usar el equipo para proyectar si es que lo haces proyectar. Ok, aquí comienza la prueba. Uno, dos y tres intentos y listo, lo habías hecho bien desde el segundo, pero tu desesperación hizo que fallara y ya perdiste 1 minuto.

Te presentas y les preguntas el nombre a los sínodos/alumnos. Apenas haces esto y ellos ya escriben cosas sobre ti. Empiezas con el tema: “Respirar” (sabes que para lo que quieres enseñar, es un tema básico) y primera interrupción. “No es por ser grosero, pero creo que ese tema ya lo saben los que estudiarán aquí”. Miras a las tres personas y por un momento te sientes grande. “Creo que para poder hacer otras cosas, primero hay que saber esto, no todos lo saben hacer bien, aunque sean grandes (N. del E. obvio que el tema no fue este, pero estoy encubriendo algunas cosas, ejem, no estoy diciendo que todo esto me haya ocurrido a mí…pero…amm…ya no les interrumpo y continúan con su lectura, no les hago perder su tiempo). Al parecer tu respuesta fue satisfactoria y te dejan continuar.

Ves la cara de aburrido de uno de ellos y le haces una pregunta. Te contestan. Sigues y ahora ellos te hacen una pregunta del tema en forma de venganza. Das una respuesta algo tonta, pero al parecer la libraste. Sigues y te piden que lo dejes para otra ocasión, que la noche es muy corta y tenemos que andar…perdón, me desvíe, es que apenas estamos entrando a Septiembre y en los aparadores de las tiendas ya están las cosas de Diciembre…otro tema para después…

Siguen las preguntas, pero ya más específicas. Más dignas de un depredador. Y tú eres la presa indefensa en este momento. Y el tiempo se acabó. Sales y ya no estás seguro si hiciste bien las cosas. Te sientas y platicas sobre lo ocurrido, te das cuenta que no sólo a ti le sucedieron esas cosas y que olvidaste tu mochila y tus materiales en el salón anterior. Con eso crees que ya son puntos menos al abrir la puerta.

Ha pasado una hora desde que abriste el umbral hacia aquel lugar. Y ya no quieres volver a pasarlo. Tienes algo de miedo de lo que vendrá, gracias a lo que ocurrió en estos últimos instantes. Y te llaman para la tercera y última prueba.

Parece que parte de la prueba es esperar un poco más y ver como los demás se desesperan, hasta los mismos que hacen la prueba en ese instante, que es tal el grado de nerviosismo que se desesperan y no buscan las soluciones a las cosas más sencillas. Pero un momento. Algo peor está sucediendo en ese instante. No lo puedes creer. No pensabas que este momento llegaría tan temprano. Te estás haciendo pipí. Y no sólo eso. Tu estómago comienza a hacer ruidos, tienes hambre.

Todo parece comestible en ese instante. Bultos, algo de fibra. Compañeros del examen…canibalismo. Lluvia…bebidas refrescantes. Buscas algo con que calmar la solitaria y rasgas tus vestiduras hasta encontrar el último chicle. Quien sabe cuánto tiempo llevará allá y si era tuyo. Pero sabes que eso sólo te dará más hambre. Pero a quién le importa, peor es nada. Haces algunos llamados para evitar recordar en donde te encuentras y lo que sigue y al fin, después de dos horas y media, es tu turno. No recuerdas cómo se hacían las cosas, porque a decir verdad, estás algo oxidado de todo eso. Intentas tocar un botón, pero sabes que ese no es el correcto. Miras a la persona que te aplica la prueba, para ver si mueve la cabeza en señal de “sí” o “no” y sólo te imagina que esa persona estará pensando “yo aquí perdiendo mi tiempo con éstas personas, sabía que no debía dedicarme a esto, pero bueno, a ver si puedo contar esto después a los demás y reírme un poco”.

Poco a poco te vas desenvolviendo un poco más. Pasas a la siguiente prueba y a pesar de que las cosas ya no son como las conocías, aún puedes hacer algo al respecto y bromear con el instructor por tu desactualización. Dos pruebas más y listo. No fue tan difícil después de todo. Te despides, mirando fijamente al teléfono para ver si te llaman para decirte “estás dentro” o “Out”, pero es tan pronto. Y lo único que quieres es que se acabe ese tormento que comenzó casi cinco horas atrás.

Te dicen “nosotros te llamaremos”. Y piensas que así se sentirá una persona despechada después de un revolcón “yo te llamo luego para que probablemente salgamos”.

Afuera, el cielo está nublado, los truenos se escuchan no muy lejanos y las personas van corriendo. Las primeras gotas comienzan a caer, cual cliché peliculero, pero eso no significa que algo malo esté ocurriendo ¿o sí? El tiempo no se ha detenido para ti. Y tú tampoco detuviste el tiempo. Pero te das cuenta que no importa lo que suceda, tú eres dueño de tu propio destino, nadie más reparará lo que deshagas o hagas y bien o mal, todo es parte del camino a la victoria. Quedar o no quedar, es parte de ello e independientemente de lo que suceda, te has esforzado para mostrarte como eres, tomando en cuenta que tus carencias las puedes solventar con preparación continúa y con muchas ganas para avanzar.

Después de todo, siempre hay un mañana.

Te das cuenta que faltan pocos minutos para la hora pactada, y sabes que no quieres causar mal impresión por llegar tarde…pero tampoco por llegar con toda la ropa mojada, así que le pides a todos los dioses de los camioneros que no toquen semáforos en rojo y que en todos los letreros de “Alto” no haya alguien a quien chocar.

Al llegar, lo primero es ver el recuento de los daños. Un poco de agua en el cabello, mirada al espejo y mantra de convencimiento. Ejem, con sólo pedir que la lengua no se trabe, es suficiente. Caminas hacia el destino final (que nada tiene que ver con la franquicia de películas de horror… ¿o sí?), abres la puerta y observas que no eres el único que leyó el anuncio colgado en Internet, el cual puede ser visto por más 500,000 personas ociosas. Y pueden ser mucho más. Lo tomas con calma y miras alrededor. Cara conocida, cara conocida, cara conocida. Demonios, la competencia es canija.

Llega una persona que dice “síganme, vamos al piso de arriba”. Para romper el hielo dices “recomendaría que si alguien les ofrece agua, no la tomen, podría estar envenenada”, ríes nerviosamente y piensas que los demás sólo dicen “bueno, el chistosito es un rival menos”.

Todos sentados en una cómoda sala, que después de unos minutos parecen ser rocas, o un nido para aves de gran tamaño, y efectivamente, tú eres el alimento. Un poco de clima, que normalmente sería agradable, pero que gracias a las circunstancias, te imaginas una nueva era glaciar. Tratas de hacer conversación con el vecino “Uff, ¿sí que está tardando, no?” (como siempre, una forma de romper el hielo, criticar a alguien conocido). Notas caras primerizas. Sip, de esa forma te verías en este momento. Y comienzan las pláticas sobre experiencia profesional: “sí, yo trabajo en una empresa dedicada a tal cosa”, “yo hago esto en este lugar”, “yo he estado aquí, aquí, aquí…ahhh y aquí también”. Rayos, podrá haber sido sólo servir cafés en un Oxxo (donde por cierto no contratan a alguien para que lo haga, es autoservicio, dooohhh), pero en ese momento todos son astronautas, científicos ganadores de un premio nobel, o hasta Superman…bueno, Batman, Superman no es tan cool, esa ropa interior exterior ya está muy entrada en años.

Y comienza la acción. Llaman a la primera persona. 1 minuto. Dos minutos. 5 minutos. No sabes ni a quien mirar, ni de qué hablar. Curiosamente, todos eluden el tema de los sueldos, porqué, no lo sabes, pero hasta tú lo haces. 10 minutos. Miras tu reloj, celular, o instrumento primitivo que utilices para medir la hora. Sale la primera persona y se va a la siguiente parte de la entrevista. Sólo quieres pasar porque sientes que mientras más tiempo pase, la masacre será mayor. Llaman a otro y te quedas sentado un rato más. Platicas sobre otro tema trivial para matar el tiempo. Y listo, ya han pasado otros 10 minutos, y adivina qué: tú sigues.

Pero un momento, tu nombre está mal escrito. ¿Será bueno, o malo? Bueno, en el sentido de que si la cagas al hablar, será otra persona a la que critiquen. Malo, porque…pues si obtienes el trabajo, ¿a quién se lo darán? Así que haces evidente el error de escritura y piensas: ¿habrá sido bueno que ni me hayan contratado y ya les esté diciendo que hacen mal las cosas? Oh, oh, puede ser una mala señal. Abres la puerta y cuatro personitas ya están mirándote, escaneándote cual potente escáner y lanzando la primera pregunta a quemarropa. ¿Cuéntanos de ti? ¿Qué dirás? Una pregunta tan sencilla, parece digna de un examen de titulación. ¿Decir mucho o decir poco? ¿Qué tanto es mucho o poco? Todo es crisis existencial en este momento y sólo es el inicio. “¿Qué tanto quiere que le cuente?” Y otra persona salva el día “¿Qué tal si nos hablas de lo último que hiciste?”. “Comí un pan tostado, me bañé y vine para aquí”. Hay, baboso, no de eso, laboralmente hablando. Y comienzas a contar lo que para ti es una travesía, como si un anciano lo contara a un grupo de niños, buscando que al final ellos digan “wow”. Pero no es así y las preguntas continúan. Un disparo, dos disparos, tres disparos. En este momento es una ráfaga de preguntas y contestas. Bam, bam, bam!!!

Silencio.

Silencio.

Risas.

¿?

Risas???

Repasas lo que dijiste los últimos 5 minutos y hasta este momento la libraste. O eso crees. Ves que las preguntas no son nada del otro mundo y respiras con tranquilidad. Les haces ver que cualquier decisión que tomen será la correcta, porque conoces a la mayor parte de las personas que se encuentran al otro lado del edificio. Y continúan las cuestiones. Es casi como ir a hacer pipí después de tomar dos litros de agua y recorrer cuatro kilómetros de monte para llegar al baño (de haber estado en calma, te habrías dado cuenta que en cualquiera de esos cuatro kilómetros pudiste hacer pipí, por eso hay que estar tranquilos).

Listo. Sales del cuarto contento de no haber cantinfleado mucho y comentándoles a los más nerviosos, que no tienen de qué preocuparse. Todos somos mortales. Todos la cagamos de vez en cuando y al final, son sólo pequeños baches en nuestro camino a la victoria.

Siguiente prueba. En otra ocasión. Continuará…